Competencias

El musicoterapeuta debe estar preparado para atender a las personas -ya sean niños, jóvenes, adultos o personas mayores- con algún tipo de necesidad. Sus ámbitos de intervención son el educativo, médico-hospitalario y socio-comunitario.

En todos ellos, las competencias necesarias de un musicoterapeuta profesional se sitúan en tres áreas:

Musical
Las competencias en el ámbito musical incluyen: dominio de instrumentos de acompañamiento, dominio de la voz, improvisación, dirección de conjuntos, composición, arreglos, conocimiento de una variedad de repertorio y estilos musicales, entre otros así como técnicas pedagógicas relacionadas con la enseñanza musical que permitan la adaptación a los diferentes niveles de los participantes.
Clínica
Las competencias clínicas incluyen: empatía, capacidad de observación, respeto, conocimiento de técnicas de relación de ayuda y psicoterapéuticas en colectivos concretos, evaluación, diseño, planificación de tratamientos, y comunicación y trabajo en equipo.
Musicoterapéutica
Las competencias musicoterapéuticas incluyen: self-experience, conocimiento de la psicología de la música, comprensión de los fundamentos teóricos de la musicoterapia, familiarización con las diferentes orientaciones metodológicas, conocimiento de la literatura científica sobre la materia, así como dominio de técnicas musicoterapéuticas propias de entornos y colectivos específicos.